martes, 14 de mayo de 2019

Situaciones


Un hombre entra en una cafetería. 

En un acto reflejo examina el interior de la misma guardando en su memoria todos los detalles que su mente le permite.  Dado que no es un ejemplar de mente brillante, los detalles que consigue procesar no son demasiados. Eso provoca que, no sólo esté a punto de caerse al no ver un escalón próximo a la puerta que acaba de cruzar, si no que algún metro más adelante, también se lleve por delante unas muletas que estaban apoyadas en una silla en posición diagonal. A pesar de todo, consigue llegar sin más contratiempos hasta el mostrador, donde permanece de pies porque no vio a tiempo la única banqueta libre…, que si vio una mujer que entró por la otra puerta existente del local…

La mujer también ha permanecido unos segundos plantada en la puerta tras y, a pesar de tener aún puestas las gafas de sol, tarda apenas cinco segundos en sortear todos los obstáculos que se interponen entre ella y la única banqueta libre al lado del mostrador. Ni siquiera ha necesitado mirar a su espalda para saber a ciencia cierta cuantos clientes han seguido su trasero con la vista, y sólo vuelve su cabeza para presenciar como aquel torpe se trastabillaba con la muleta apoyada en la silla en posición horizontal. Se sienta en la banqueta y pide un café mientras busca algo en el bolso. Le interrumpe la voz del hombre torpe pidiendo algo sin alcohol, y aunque en un principio no le presta demasiada atención, no puede evitar hacerlo al escuchar al camarero blasfemar por la falta de indecisión del cliente que no sabe qué bebida pedir, al mismo tiempo que le decía que él no era nadie para decidir qué debía beber un cliente…

El hombre está indeciso. Más aún con aquella espléndida mujer a escasos dos metros de su posición. En tan sólo unos segundos, la mujer había conseguido que su mente no fuera capaz de decidir entre una cerveza sin alcohol o una Coca Cola, así que pensó: “de perdidos al río”, y pidió un Martini. Giró 90 grados y se situó de frente a la mujer que le había descentrado, intentando aparentar seguridad en sí mismo… sin conseguirlo, porque al girarse tropezó el vaso recién servido, derramando su contenido sobre el mostrador… Más juramentos de boca del camarero y doble gasto para nuestro hombre.

Mientras añadía el azúcar al café, la mujer observa de reojo al hombre de su derecha que por fin se ha decidido por un Martini. Se percata de que se ha girado hacia ella y que ha tirado la bebida llegando a salpicar su rodilla desnuda. Coge una servilleta y la seca cuidadosamente mientras escucha un torpe y balbuceante “lo siento”. Ella levanta la vista y lo mira con una sonrisa indulgente. Se detiene a observarlo concienzudamente. Fija su vista en el entrecejo y la va bajando lentamente hasta llegar allá donde se unen las dos piernas. Vuelve a subir la vista pero a medio camino la vuelve a bajar, para detenerse en ese singular lugar, dibujando su cara una expresión de asombro…

A duras penas el hombre intenta reponerse del espantoso ridículo que acaba de soportar al tropezar su copa. Intenta disculparse con la mujer de su derecha, a quien ha salpicado la rodilla que tiene en medio de su interminable pierna. Comprueba aliviado que la mujer acepta sus disculpas mientras se seca con movimientos que simulan una caricia. Pierde su mirada entre los pliegues de la corta falda, pero entre aquellos macizos muslos no corre el aire y el hermetismo es total. Levanta la mirada y se percata de que la mujer le está mirando su entrepierna. Poco a poco, la observadora va levantando la vista, y nuestro hombre se prepara para un inminente encuentro de sus miradas, pero al llegar los ojos de ella a su pecho, bruscamente vuelven a descender hasta la entrepierna… El ve cómo se dibuja en su cara un gesto de asombro y orgulloso espera a que le mire a los ojos. Tras unos segundos interminables, ella levanta la vista y… él no puede aguantar la mirada. Tímidamente baja su mirada… para descubrir que llevaba la bragueta abierta.

Dígame usted si el significado de una mirada es o no relativo… y variable. A veces, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia…












36 comentarios:

  1. Hola buenas tardes , me gusto como fuiste creando ese halo de pequeña seducción , no obstante es cierto las cosas no son lo que parece ..y aquí lo has demostrado esa mirada ...
    Un abrazo !!,

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    1. Me alegro que te gustara. Cierto, la imaginación nos hace ver cosas muy diferentes...
      Besos.

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  2. Vaya! Y yo que mientras te leía pensaba que era una cita "a ciegas "
    El torpe por el nerviosismo y ella segura de que triunfaría
    Elvis: los podíamos arrejuntar a ver si a tu protagonista masculino se le pega algo de la espectacular fémina :)
    un beso y buena semana !!

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    1. Nunca se sabe, lo mismo es al revés y ella se vuelve torpe jajaja
      Besos.

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  3. Parece un hombre interesante para conocer, pero sobre todo para pasar un buen rato (vamos así no te aburres), con la imaginación que tengo me he pasado renglón a renglón tu relato, el cual he disfrutado mucho.

    Un muy fuerte abrazo!!

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    1. Todo el mundo es interesante y tiene algo que ofrecer. El tema está en que eso que ofrece sea lo que buscamos.
      Besos.

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  4. ah se me olvidaba ( mmmmmm soy torpe ) te dejo el link de un blog donde si tengo abiertos los comentarios por si te apetece pasarte y opinar
    https://cuentosydetalles.blogspot.com/

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    1. Pues me alegro, me pasaré por allí. Por cierto, mi color favorito es el azul, como el de tu último post, espectacular como siempre.
      Besos.

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  5. Elvis...Perfectamente bien creada esta historia, los personajes interesantes.
    es lindo visitarte.
    Gracias corazon, Abrazucos recibe :0)

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  6. Un relato ameno con una lectura muy fresca, me ha encantado la escena recreada, el juego de miradas que perfectamente puede confundir ... ainnns esas miradas...

    Mil besitos y feliz noche, Elvis.

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    1. Me alegra que te gustara, las miradas confunden jajaja
      Besos.

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  7. Las cosas no son muchas veces lo que parecen. ¡Cuántos equívocos y malentendidos se producen por ello! Ha sido un relato muy ameno. Muy grata su lectura, Elvis.
    Un abrazo.

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    1. Demasiados equívocos, muchas veces uno se va para casa con una fantasía en la cabeza que no tiene nada que ver con la realidad...
      Besos.

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  8. Todo en esta vida es relativo, porque todo depende de la perspectiva... jejejejejeje...

    Un beso.

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    1. Así es, no es lo mismo estar a la derecha que a la izquierda jajaja
      Besos.

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  9. Como una pintura de Edward Hopper un retrato de los personajes para que cada uno lo miremos bajo nuestra perspectiva. Un abrazo

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  10. Si no es lo que parece...mejor que no suceda
    Saludos

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    1. Sí, así es, pero hasta que se conoce el desenlace la mente cavila demasiado...
      Besos.

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  11. Me parece un hombre torpe, nada interesante para una mujer muy segura de si misma. Muy buena historia, saludos.

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    1. Bueno, a veces la torpeza también es interesante...
      Besos.

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  12. Todo es según como se mire, una mujer segura, un hombre torpón...mala combinación.

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  13. Jajaja lo peor es que yo soy como el hombre, entro en un sitio y miro hacia donde quiero ir, y me acerco sin fijarme en muletas atravesadas ni en nada, o tiro algo con el bolso... Y muchas veces he tirado la copa recién servida, menos mal que siempre me han puesto una de repuesto y nunca me la han cobrado.
    El final me encanta, es verdad que a veces una mirada puede tener más de un siginificado.
    Feliz tarde.

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    1. jajaja, siempre tiene que haber uno más torpe que el otro. Lo importante es llevarlo con dignidad...
      Besos.

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  14. Siempre se dice aquello de que una mirada, a veces, dice más que las palabras, en este caso, ella bien podría haberlas utilizado para ponerlo al corriente de tan despistado suceso (de entre otros muchos que llevaba a cuestas)
    Y es que, la mente… es compleja, y, a veces, muy fantasiosa 😏

    Un placer leerte, Elvis.
    Bsoss, y feliz día.

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  15. Es muy cierto que a veces nada es lo que parece.
    Muy bueno el relato.
    Un abrazo.

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    1. Gracias, dependiendo de la perspectiva casi nada es lo que parece jajaja
      Besos.

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  16. Un divertido relato, Elvis.
    El pobre hombre mereció más suerte, jajaja.
    Salu2.

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    1. Quién sabe, quizás fuera el inicio de su buena suerte jajaja
      Saludos.

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  17. Creemos lo que queremos jejejeje al principio pensé que era del programa ese de citas jajajaja

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    1. Pues sí, bien podría ser un encuentro de esos jajaja
      Saludos.

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  18. ¡Pobrecín! jajajjaaja pero aun siendo torpe tiene su gracia, las torpezas al final siempre consiguen arrancar sonrisas.

    Abrazote utópico, Irma.-

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    1. jajaja, sí, es el consuelo de los torpes como él...
      Besos.

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Uy lo que han dicho